Sobre el bando del tratamiento realizado contra la procesionaria

Tras recibir comunicaciones de vecinos de Marugán que manifiestan su preocupación por la población de orugas procesionarias y nos transmiten sus dudas acerca de los tratamientos empleados para controlarla, hemos querido ahondar en los temas incluidos en el bando publicado hoy desde la alcaldía.

El Real Decreto 1311/2012 de 14 de Septiembre

El primer punto del bando cita el Real Decreto 1311/2012 de 14 de Septiembre, mencionando que dicho decreto prohíbe las aplicaciones aéreas en núcleos urbanos.

La ley española surge como consecuencia de la publicación de una directiva europea (Directiva 2009/128/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 21 de octubre de 2009) la cual indica que “debe prohibirse” la fumigación aérea, dejando un pequeño margen para la aplicación en casos excepcionales. El decreto español en su artículo 27 señala que “se prohíben las aplicaciones aéreas de productos fitosanitarios” excepto en casos especiales, los cuales han de basarse en situaciones de emergencia, declaradas como tales en virtud a los correspondientes estudios técnicos que manifiesten la imposibilidad de controlar la plaga por vía terrestre. Lo cierto es que esta vía de urgencia ha sido aprovechada desde el 2012 por varias comunidades autónomas para fumigar mediante el uso de avionetas. Durante 2014 unos 86 términos municipales de Andalucía, Baleares, Extremadura, País Vasco, Madrid y Murcia y casi 40.000 hectáreas de pinos recibieron pulverizaciones aéreas de insecticida.

La directiva europea recalca que la prohibición debe hacerse efectiva ya que esta forma de aplicación “puede causar efectos negativos significativos en la salud humana y el medio ambiente”. El hecho es que el insecticida que se emplea es el Diflubenzurón, calificado como peligroso para el medio ambiente debido a que actúa de forma no selectiva sobre todos los organismos que sintetizan quitina, en especial insectos y hongos. Además su uso acarrea efectos indirectos sobre las especies animales que consumen esos organismos. Recordemos que Marugán y sus pinares se encuentran dentro de una ZEPA (Zona de especial protección para las aves), siendo este un lugar en la que la aplicación de ese tipo de insecticida puede resultar especialmente dañina.

Por otro lado se ha estudiado el efecto de dicho insecticida sobre humanos, ya que ha sido utilizado de forma habitual en zonas rurales de centroamérica como acaricida para desinfectar el agua potable, y según algunas investigaciones el Diflubenzurón en contacto con el agua puede producir p-cloroanilina (PCA), sustancia potencialmente cancerígena para seres humanos.

Aclaramos por tanto que el Decreto mencionado no prohíbe expresamente la fumigación aéreas ni siquiera en zonas urbanas, sino que la relega a casos de especial urgencia.

Diario de Marugán ha mantenido conversaciones con una empresa de plagas de esta localidad, la cual ha podido constatar el estado de los pinares de la zona. Ellos nos comentan que consideran que la presencia de orugas es importante pero no lo suficiente como para calificarla de estado de emergencia ya que parece una infestación de nivel 2 (el máximo es el nivel 5). Recuerdan situaciones mucho más graves que acaecieron años atrás, cuando apenas podían observarse pinos libres de nidos y las procesiones de orugas eran visibles por muchas calles de la urbanización (niveles 3 y 4). Entonces se llevaron a cabo varias fumigaciones aéreas en años sucesivos, mediante las cuales se controló la plaga y que tuvieron como consecuencia añadida la drástica reducción en la población de numerosas especies de aves presentes en la zona.

La competencia no es del ayuntamiento

El segundo punto del bando hace hincapié en la obligación en la que se ve el consistorio de actuar contra la procesionaria por el interés general, si bien no es una competencia propia.

La oruga procesionaria afecta a los pinos, y la mayor parte de los pinares de Marugán están incluidos en las urbanizaciones del municipio. Son por tanto de propiedad privada y su mantenimiento es competencia directa de los propietarios. Otros años los vecinos de las diferentes fases de la urbanización se han puesto de acuerdo a través de las correspondientes entidades urbanísticas colaboradoras de conservación para efectuar las fumigaciones necesarias de forma conjunta en cada fase. En ocasiones puntuales incluso se dio el caso de que contribuyeron a costear las operaciones alguna entidad urbanística, el ayuntamiento y la empresa promotora (Lagos S.A.).

Hay que recordar que las entidades urbanísticas tienen carácter administrativo y actúan bajo la tutela del Ayuntamiento de Marugán y en colaboración con él, y dada su naturaleza la conservación y el mantenimiento de los bienes públicos (calles, zonas verdes, etc.) les corresponde a los propietarios de cada urbanización a través de dichas entidades. Por tanto tan sólo es competencia propia del Ayuntamiento la conservación de los espacios y bienes públicos en los cuales no ha delegado su compromiso de mantenimiento.

Actuaciones llevadas a cabo

El punto tercero del bando hace mención a las actuaciones que el Ayuntamiento ha realizado, que si bien están dentro de la legalidad, puede que tengan un diferente grado de eficacia e idoneidad, como pusimos de manifiesto en un artículo anterior.

Insistimos aquí en nuestra posición, basada en los datos aportados por una empresa de control de plagas y en la opinión de un experto de la provincia, sobre la dudosa eficacia del último tratamiento encargado por la alcaldía consistente en la fumigación perimetral con cañón y la fumigación puntual de bolsones mediante lanza.

Diario de Marugán se ha puesto en contacto con el alcalde Francisco Roque para interesarse sobre los informes presentados por la empresa ECONEX para avalar la necesidad y pertinencia de las operaciones planteadas. Nos ha contestado que su equipo se limitó a continuar el expediente que ya encontraron abierto y que la empresa ECONEX es la que venía realizando desde tiempo atrás el monitoreo de la oruga de la procesionaria mediante trampas de feromonas. A finales del año pasado y ante el incremento de la población recomendaron efectuar el doble tratamiento ya mencionado. Al término del mismo el ayuntamiento solicitó a la empresa un informe sobre los trabajos, el cual aún no ha sido remitido por ECONEX.

Presencia de la procesionaria en las fincas limítrofes

Es un hecho que los pinares se extienden más allá de las urbanizaciones ocupando otras fincas privadas dedicadas a la explotación ganadera y cinegética. Los pinos de estas parcelas limítrofes también están afectados por la plaga de la procesionaria, y es necesario que la presencia de la misma se controle también en esos lugares para poder garantizar en lo posible la eficacia de los tratamientos realizados en el municipio de Marugán.

Es este sentido el Ayuntamiento ha mantenido conversaciones con la Diputación de Segovia y con la Junta de Castilla y León para llamar la atención sobre el caso y para inquirir acerca de las acciones que pueden llevarse a cabo.

Según establece la Ley de Montes de Castilla y León en su artículo 84:

  1. Los propietarios de los montes y los titulares de los aprovechamientos forestales están obligados a comunicar a la consejería competente en materia de montes la existencia de plagas o enfermedades forestales.
  2. La declaración oficial de una plaga o enfermedad forestal conlleva la obligatoriedad de su tratamiento por los gestores de los montes afectados y faculta a la consejería competente en materia de montes a realizar su ejecución de forma subsidiaria por razones de interés general.
  3. En cualquier caso, los gestores y los titulares de los montes tendrán la obligación de extraer aquellos productos forestales que constituyan riesgo grave e inminente de plaga o enfermedad forestal, en el plazo que se determine por la consejería competente en materia de montes.

Queda por tanto esperar a la contestación desde los órganos competentes en lo relativo a la calificación de la plaga y a las obligaciones de los propietarios de terrenos forestales.

Colaboración de los vecinos

El último punto del bando se dedica a solicitar la colaboración de los vecinos, ya que también pueden ayudar actuando en sus propiedades. A este respecto se recomienda cortar los bolsones y aplicar insecticida autorizado con mochila y lanceta directamente al bolsón.

En relación a la conversación mantenida con la empresa de control de plagas de esta localidad y con las recomendaciones de los expertos a la vista, parece que lo más oportuno en este momento es cortar los bolsones, medida que sólo es totalmente eficaz cuando posteriormente éstos se queman sobre una chapa metálica. Si se cortan y se depositan en el suelo las orugas no tardarán en buscar un árbol otra vez. Mientras que si el nido se quema simplemente sobre el terreno cabe la posibilidad de que algunas orugas se entierren rápidamente, quedando a la espera de que se den las condiciones oportunas para emerger y acudir a un nuevo pino.

Recordamos por último que los tratamientos insecticidas contra cualquier plaga, dado que se efectúan con productos químicos que suponen diferentes tipos de riesgos para la salud ambiental e incluso humana, deben ser aplicados por empresas debidamente acreditadas.

 

 

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Sobre el bando del tratamiento realizado contra la procesionaria was last modified: febrero 23rd, 2016 by Helena García

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