La plaga de la procesionaria

El Alcalde de Marugán ha publicado un bando en el que hace referencia a la plaga de la procesionaria y a las medidas tomadas por el consistorio al respecto.

Recuerda que el 16 de diciembre de 2015 una empresa especializada contratada por el Ayuntamiento realizó la fumigación del perímetro de la Urbanización, trabajo que se llevó a cabo, según se informó en su momento, mediante el uso de un cañón.

Asimismo la empresa fumigó bolsones concretos utilizando una lanza en aquellas parcelas en las que fueron requeridos por sus propietarios.

El Alcalde manifiesta haberse puesto en contacto con la Diputación Provincial para que las fincas colindantes a la urbanización que pertenecen a otros términos municipales sean también fumigadas, ya que de otro modo la acción llevada a cabo por el Ayuntamiento de Marugán corre el peligro de reducir su efectividad.

Como complemento informativo al bando se adjunta la noticia sobre la plaga de la procesionaria publicada en El Adelantado de Segovia el día 3 de febrero, a la cual puede accederse desde este link.

En ella se exponen datos que parecen contradecir la acción tomada por el Ayuntamiento de Marugán, que como hemos mencionado, ha consistido en la aplicación de fumigaciones.

Podemos leer:

En Segovia capital también se puede contemplar estos días a la procesionaria del pino. El servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento utiliza dos métodos diferentes para luchar contra el lepidóptero. Si aparece en parques, se procede, con la ayuda de escaleras y pértigas, a retirar los bolsones, que posteriormente son recogidos para su quema. En el caso de que estos nidos aparezcan en montes de utilidad pública, como el Pinarillo, se opta por colocar trampas de feromonas, cuya función es la de capturar a los machos, impidiendo así su copulación con las hembras. Desde el servicio de Parques y Jardines se defendió ayer que ambos métodos “dan resultado”, manteniendo “a raya” al lepidóptero (…) Preguntado Robledo, el investigador segoviano dedicado al estudio de los insectos, por posibles soluciones a la procesionaria del pinto, señaló su confianza en que “no se líen a fumigar”, al considerar que los productos químicos vertidos “no solo atacan a este lepidóptero, sino también a muchas otras especies animales”. A su entender, un método adecuado es el de retirar los bolsones de los árboles y proceder a continuación a su quema, advirtiendo que esta debe realizarse sobre una chapa metálica, para impedir que se entierren. Con respecto a las trampas de feromonas utilizadas por el Ayuntamiento de Segovia, Robledo, que está ultimando un nuevo libro sobre insectos de la provincia, dio su visto bueno a la técnica, aunque quiso advertir que no se trata de una solución a corto plazo para erradicar el problema sino que “ayuda a prevenir plagas de procesionarias en el futuro”.

Diario de Marugán se ha puesto en contacto con una empresa segoviana especializada en el control de plagas, desde donde nos comentan lo siguiente:

La fumigación contra la procesionaria sólo ha probado su eficacia en dos momentos muy concretos:

  1. Alrededor del mes de septiembre, cuando nacen las orugas, éstas son muy vulnerables porque necesitan moverse mucho y comer lo suficiente como para desarrollarse de manera rápida y así elaborar los bolsones antes de que empiece el frío. Entonces se fumiga con medios biológicos de control, sobre todo con el Bacillus thuringiensis, que afecta de manera selectiva a la oruga joven e impide su desarrollo, lo cual la lleva a la muerte.
  2. A final del invierno o principio de la primavera, según la temperatura ambiente, es cuando las orugas adultas salen de los nidos y descienden al suelo para enterrarse. En ese momento lo más eficaz es utilizar un insecticida de amplio espectro para eliminarlas. Lo malo es que el producto puede afectar también a otros insectos, ya que no es tan específico como el bacilo antes mencionado.

Entre esas dos fases, cuando las orugas están encerradas en los bolsones, lo más efectivo es cortar las bolsas y quemarlas. En caso de que no sean accesibles por encontrarse a demasiada altura se suelen romper los nidos con disparos de perdigones. Pero fumigar durante el invierno nos parece una medida poco conveniente por tener una baja eficacia probada.

Con todos estos datos a la vista y si finalmente la plaga de orugas no puede ser controlada en el pinar de Marugán, nos quedará la duda de si se habrá debido a que la fincas colindantes no han fumigado y nuevas orugas han llegado desde áreas limítrofes, como advierte al alcalde, o si la causa de la falta de control habrá sido la toma de medidas inadecuadas por parte del consistorio.

 

Información obtenida de la web oficial del Ayuntamiento de Marugán, de El Adelantado de Segovia (citas) y de elaboración propia.

La plaga de la procesionaria was last modified: febrero 10th, 2016 by Helena García

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